Nicaragua

Publicado el : 17/12/2017 08:23:13
Categorías : Gallo Rss feed

Nicaragua

Durante un viaje a Costa Rica que realicé en el año 1993, por aquello del "ya que estamos", quise conocer Nicaragua, un lugar del que todo el mundo contaba maravillas acerca de la belleza de sus playas y las olas que, aseguraban, que llegaban siempre con viento terral y ordenadas. ¿Cómo resistirse al paraiso? Lamentablemente, al menos fuera del agua, aquello no era lo que había imaginado. Apenas nos internamos unos pocos kilómetros en su territorio vimos tal proliferación de militares y armas que no tardamos en dar media vuelta y volver a la más apacible Costa Rica, pero siempre me quedó esa espinita clavada de visitar el país del offshore perpetuo.

Se me ocurrió que este año, antes de disputar el Campeonato del Mundo en California, era un buen momento para ver Nicaragua y, de paso, entrenar un poco en sus cálidas aguas que, por cierto, eran bastante más cálidas de lo que había imaginado. Incluso el clima era sorprendentemente más caliente de lo que esperaba, esta ha sido la primera vez en mi vida que me salen ampollas en la planta de los pies por caminar por la arena sin chancletas, de hecho mis pies terminaron pareciéndose a un par de san jacobos con queso fundido.

Gallo Giro

Gallo entrenando en las fantásticas olas de Guasacate

En cualquier caso el panorama no podía ser más alentador: playas paradisíacas con olas de arena y roca larguísimas y de excelente calidad y, por si esto no bastara, muy poca gente en el agua. No puedo dejar de agradecer a Iñigo Belartieta, en cuyo maravilloso surf camp de Mola Mola en la privilegiada zona de Popoyo, transcurrió nuestra estancia, sus atenciones para con nosotros. En todo momento estuvo pendiente de que no nos faltara de nada, ya fuera facilitándonos algún medio de transporte para desplazarnos a alguna de las muchas y excelentes playas del lugar o con la provisión del insuperable menú diario. Cómo olvidar los sabrosos manjares de los que disfrutamos con pescados y marisco a tutiplén y una asombrosa variedad de frutas, naturales o en forma de deliciosos batidos. La experiencia gastronómica se puede calificar de memorable.

MolaMola

http://molamolasurf.com/

Parrilla

Con Iñigo Belartieta (izquierda) en la bien surtida parrilla de Mola Mola

Un aspecto que me ha sorprendido en este viaje es la sensación de haber retrocedido cuarenta años en el tiempo al descubrir un lugar habitado por cuatro gatos, con caminos de tierra por el que circulaban familias enteras en una motocicleta o camionetas en las que los lugareños se desplazaban vendiendo su género. Un panorama de lo más asilvestrado, si en un momento dado hubieran aparecido Tarzan y Chita de entre los árboles no me habría sorprendido lo más mínimo. Aunque es de justicia señalar que las gentes con las que convivimos en estos días son de un caracter abierto y cercano, cálida y agradable como su clima y extraordinariamente generosa.

Ibon

Ibon Illarramendi luciendo estilo

Nunca hubiera imaginado que, en una edad en la que algunos tenemos más pasado que futuro, realizaría un viaje de estas características con mis amigos de la infancia Josetxo Del Rio, Iñaki "Beltza" Redondo o Ibon Illarramendi . En definitiva, una experiencia inolvidable en un lugar del que, por algún motivo, nadie quería regresar.

A Tope

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