Eneko Acero

Publicado el : 10/09/2017 09:51:01
Categorías : Entrevistas Rss feed

Eneko Acero

Solía ver a Eneko en Sopelana y en los campeonatos que se organizaban en los noventa en verano. Ya entonces era un niño prodigio del surf, un crío capaz de dar sopas con ondas a cualquier competidor, por veterano que fuera, que se le pusiera por delante. Durante un viaje que realicé a Australia dio la casualidad de que Eneko y su hermano Iker, otro excelente surfista, se encontraran también visitando aquellas tierras, aunque íbamos cada cual por nuestro lado. De alguna manera logré contactar con ellos y finalmente nos encontramos en Nochebuena en el Gure Txoko de Sydney, lo que conocemos aquí como una sociedad gastrónomica, que fundaron unos inmigrantes vascos allá por 1960.

Hicimos muy buenas migas y me pidieron que los acompañara durante el resto de su estancia. A partir de aquel momento me alojé con ellos en la casa de Maite y Craig Wilken y de aquellos días surgió una relación de amistad o, para ser fieles a la realidad, de fraternidad, que aún hoy perdura.

Eneko Crío

Un jovencísimo Eneko mostrando su talento en competición

Los días en que las condiciones no eran las mejores, por no decir infumables, se tiraba no menos de seis horas en el agua y, cuando las olas acompañaban, de ocho para arriba. Cuando en un baño cualquiera yo estaba reventado y aún no había terminado de decir "ya no puedo más", él iba ya por su enésimo "vamos, vamos, vamos..." En aquellas olas que a cualquier otro mortal le habría costado Dios y ayuda seguir, él llegaba con una facilidad insultante, por la cresta o por la base, al punto dónde había decidido realizar alguna maniobra. Lo más me rompía los esquemas era que al verlo ejecutar dicha maniobra, por su perfección técnica, daba la impresión de haber sido cuidadosamente planificada con días o meses de antelación. Durante algún tiempo llegué a dudar de si estaba ante un chaval dotado de un talento y un entusiasmo extraordinarios o un ser de otro planeta enviado para mostrarnos cuál debía ser el perfil de un surfista profesional. A decir verdad no había nada extraño o sobrenatural en él, simplemente estaba frente a un fenómeno del surf.

Eneko Precisión

En el lugar adecuado, en el momento adecuado. Así funciona Eneko en el agua

Recuerdo una ocasión en la playa de Los Cristianos, en Tenerife, que estaba con Eneko y su amigo inseparable Iker Fuentes. Les conté que en mi pueblo, Zarautz, habíamos realizado un proyecto para la construcción de un pico artificial con la ayuda de una excavadora. Eran más jóvenes que yo y pensé que me tenían algún respeto, una suposición equivocada a tenor de los acontecimientos posteriores. Aquel par de niñatos irreverentes, que bien podían haber sido la versión infantil de los crueles Statler y Waldorf de los Teleñecos, se pasaron los días tocándome las narices y partiéndose la caja a cuenta de la viabilidad del proyecto o, directamente, de la estupidez de la idea. Finalmente, y sin dar la menor muestra de arrepentimiento por su actitud, terminaron preguntándome si les permitiría surfear aquel pico... no consideré oportuno contarles que precisamente en aquellos días la excavadora había llevado a cabo su cometido, pero el viento arruinó todo el trabajo.

Eneko Tubo Escuela

Perfección en las Landas

He tenido la fortuna de hacer muchos viajes en su compañía, lo he visto llegar a lo más alto del podio y caer a las primeras de cambio, rozar el cielo y estamparse contra el fondo más duro imaginable, he disfrutado y padecido con él momentos que han quedado grabados a fuego en mi memoria. Pero debo decir que lo que más he admirado de Eneko no han sido sus logros, que no han sido pocos ni de escasa importancia, sino su capacidad para reponerse del tortazo anímico más salvaje y volver repartiendo estopa, deportiva se entiende, hasta regresar al lugar que por derecho propio o, como diría alguno, por cojones, le correspondía.

Eneko Bakio

No es cosa fácil destrozar una ola con elegancia

Siempre me sentí un privilegiado por haber sido testigo directo de una parte fundamental de la historia de nuestro surf, que fue la transición a profesional de Eneko. Para él no fueron años fáciles ni cómodos y, desde luego, aquello no fue un camino de rosas. Días, meses y años en la más absoluta soledad, viajando alrededor del mundo, lejos de su familia y amigos, peleando para hacerse un hueco en el circuito profesional no es algo que esté al alcance de nadie que no posea una fortaleza mental fuera de lo común. Hoy podemos afirmar sin el menor complejo que su legado fue el de abrir las puertas a toda una generación de surfistas a la muy exclusiva y exigente élite profesional. Sin él, sin su trabajo y sacrificio, dificilmente podríamos entender el éxito de gente como Aritz Aramburu, Goñi Zubizarreta, Jonathan González, Hodei Collazo y otros.

Tigre

Con el Tigre, en buena compañia... o no, según se mire.

Entrevistamos a Eneko Acero

¿Qué ha significado el surf en tu vida? El surf es un modo de vida que te aporta muchos buenos momentos, es un deporte que te tiene todo el dia pendiente de las condiciones del mar, una vez de que te engancha te pasas horas delante del ordenador mirando partes de meteorologia intentando encontrar esa ola perfecta.

Eneko Tamaño

La clase y el estilo siempre han sido su carta de presentación.

¿Hasta cuándo esperas seguir surfeando? La verdad es que no sé hasta cuando lo practicaré. Seguramente hasta que el fisico me aguante y tenga la sufiente motivacion. Vamos a poner el objetivo en los setenta... hay cuerda para rato de momento.

¿Cuál es tu maniobra favorita, esa que bordas? La maniobra que mas me gusta es el roundhouse cutback por su dificultad de ejecucion a la perfección y porque te prepara y coloca para una siguiente maniobra, que creo que es importantísimo a la hora de encadenar maniobras. Requiere de un buen timing y velocidad.

Giro Eneko

Una vez oí a alguien decir que sólo le faltaba surfear en smoking

Una sesión de surf o un viaje que recuerdes con especial cariño. Posiblemente el baño que más recuerdo fue un boat trip que hice a Mentawai con Tim Boal, Tiago Pires, Pablo Gutierrez y Alex Laurel. Estábamos surfeando Macarronis un día que estaba bastante revuelto por mal viento. De pronto entró una tormenta impresionante. No nos veiamos del agua que caía y en diez minutos las condiciones cambiaron. La textura del agua era impresionante, estaba tan liso que no diferenciábamos las olas. Surfeamos Macarronis solos y con unas condiciones perfectas. Ese fue uno de mis baños más memorables, con muy poca gente y unas condiciones  inmejorables.

Tu surfista preferido. Mi surfista favorito siempre ha sido Tom curren, por su estilo y lectura que hacía de la ola. Su manera de interpretar la ola es perfecta. De pequeño veía muchos videos suyos y los veranos que pasábamos en Anglet con la familia le soliamos ver surfear en Cavaliers, era impresionante. A nivel nacional mi hermano Kepa, por las mismas razones que por las que me gusta el surf de Curren. Todos los surferos apreciamos diferentes cosas, unos la radicalidad, otros el estilo... A mi me gusta que el surfista tenga esa pausa y vaya en armonía con con la ola... Kepa lo tiene.

Peli Eneko

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